La Feria de Julio de 1916: un cartel fallido

Cartell taurí de la Fira de Juliol del 1916. ADPV. Cartells taurins 3/65, imatge núm. 3692

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Cartell taurí de la Fira de Juliol del 1916. ADPV. Cartells taurins 3/65, imatge núm. 3692
Boldún [Salvador Pascual Boldún]. Retrato del torero Rafael Gómez Ortega "El Gallo", ca. 1920. ADPV. Colección Boldún, nº 7543
Boldún [Salvador Pascual Boldún]. Retrato de Manuel Granero y su cuadrilla, ca. 1920. ADPV. Colección Boldún, nº 7527
Boldún [Salvador Pascual Boldún]. Retrato del torero Juan Belmonte, ca. 1920. ADPV. Colección Boldún, nº 7518
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La Feria de Julio de 1916: un cartel fallido

En 1916 Belmonte, el rey de Triana, contrató en Valencia siete corridas de toros, cinco de ellas en la feria de julio, pero una cornada unos días antes en la plaza gaditana de La Línea de la Concepción, deslució el esperado duelo con el matador Gallito.

 

 

Boldún [Salvador Pascual Boldún]. Retrato del torero Juan Belmonte, ca. 1920. ADPV. Colección Boldún, nº 7518

Aunque las corridas de toros de la feria de julio del año 1916 auguraban un gran éxito por la presencia de las figuras de Belmonte y Gallito, tal como se recoge en el cartel anunciador, la gran ausencia del primero a causa de una cogida unos días antes en la plaza de la Línea de la Concepción, ensombreció las emociones en el coso valenciano, pues toreaba en cinco de las seis corridas de la feria. Fue necesario reestructurar el cartel, tarea nada fácil por las desavenencias entre toreros y ganaderías, a lo que hubo que sumar la lesión de Pastor la tarde de los miuras, hecho que supuso un nuevo calvario para el empresario de "La Taurina".

El programa quedó rehecho de la siguiente forma:

 

La premura de las circunstancias obligó a contratar al matador Paco Madrid por telégrafo, y como horas antes de comenzar la corrida se desconocía su paradero, se anunció mediante un aviso que, si no llegaba a tiempo, se lidiarían 9 toros. Finalmente se presentó, aunque bien avanzada la corrida, para dar cuenta de los toros que le correspondían. 

El periodista José Epila, que firmaba sus crónicas taurinas con el seudónimo de "Latiguillo", resumió las tan accidentadas corridas del modo siguiente: Pastor se distinguió, como siempre dando los mejores "espadazos", pero toreando no gustó (al parecer no gustaba nada más que a sus paisanos). Gallo tuvo una Feria desastrosa, tal vez la más desastrosa de su vida; pero le bastó una sola faena, la ejecutada en el último de los toros de la sexta corrida, para desquitarse él, para enloquecer a sus admiradores y para que hocicaran sus mayores adversarios. Gaona estuvo afortunado en general, pero no hizo ninguna faena grande. Gallito fue Maravilla en un toro de Miura, que toreó de capa, banderilleó, muleteó y mató magistralmente, y en otro de la viuda en el que rayó también a la altura de su fama; Paco Madrid sableó dos toros de modo poco decoroso.

 

 

Boldún [Salvador Pascual Boldún]. Retrato del torero José Gómez Ortega "Gallito", ca. 1920. ADPV. Col. Boldún, nº 7468

Pero el año 1916 también trajo sorpresas en el mundo del toro, en concreto en las capeas que se celebraron en Valencia, que aunque el propio "Latiguillo" afirmaba que bastaba con decir que el noventa y nueve por ciento de los que probaron fortuna fueron derechitos al montón, también fue un visionario con el uno por ciento restante, en el que se encontraba Manuel Granero. Así lo relataba: "sólo se distinguió un rapazuelo de 14 años escasos, Manolito Granero, el cual, a pesar de su poca edad, demostró que es de los que llegan muy alto. Inteligencia no le falta, y si por los primeros ensayos pudiera hacerse un juicio para el porvenir, repito que todos convendríamos en que ha de ser por el tiempo una figura. Yo sería uno de los que celebraría que así fuese". Y así fue, aunque su estela duró poco tiempo; el toro Pocapena sesgó su vida en Madrid en 1922.

 

 

Boldún [Salvador Pascual Boldún]. Retrato de Manuel Granero y su cuadrilla, ca. 1920. ADPV. Col. Boldún, nº 7527

La primera vez que Juan Belmonte, aún novillero, toreó en Valencia fue el 26 de mayo de 1912. Tuvo la mala fortuna de ser herido en una pantorrilla al dar un pase de muleta en el último toro, y estuvo ingresado en el Hospital Provincial hasta el 8 de junio, tal y como consta en el libro de ingresos de enfermos. Aún se alargó un tiempo su curación, y reapareció, de nuevo en Valencia, en la novillada nocturna celebrada el 22 de junio.

El Archivo General y Fotográfico de la Diputación de Valencia, además de conservar los carteles taurinos de los festejos celebrados en el coso valenciano desde 1831 hasta nuestros días, cuenta también con interesantes retratos fotográficos de las principales figuras del toreo de los años veinte, entre las que se encuentran las de los protagonistas del año 1916: Juan Belmonte, José Gómez Ortega (Gallito), Rafael Gómez Ortega (El Gallo), Rodolfo Gaona, y Manuel Granero, la gran promesa de prematura muerte. Estas fotografías forman parte de la Colección Boldún, y su autor fue Salvador Pascual Boldún, fotógrafo que tras la muerte en 1918 del renombrado Antonio García Peris, dueño de la Casa García, se hizo cargo del estudio.